CULTURA Y TURISMO | 12/03/2018

La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires en el Teatro Colón

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La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires en el Teatro Colón  El jueves 22 de marzo a las 20:00 horas, la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires ofrecerá en el Teatro Colón el tercer concierto de su abono, bajo la dirección del maestro Enrique Arturo Diemecke y con la actuación como solista del pianista Homero Francesch.

El programa estará integrado por el Concierto Nº 1 para piano y orquesta en Re menor, Op. 15 de Johannes Brahms (1833-1897) y, de Richard Strauss (1864-1949), Muerte y transfiguración, Op. 24 y Suite de “El caballero de la rosa”, Op. 59.
 
La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires obtuvo dos Premios Konex de Platino como la mejor orquesta argentina de las dos últimas décadas, en 1999 y en 2009. En 2015 la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina la distinguió con el Premio “Mejor Orquesta Sinfónica Argentina” de 2014, galardón que también obtuvo en 2012.
 
Desde 2007, el maestro mexicano Enrique Arturo Diemecke es Director Artístico de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. En 2017 fue nombrado Director General Artístico y de Producción del Teatro Colón. Como Director Musical este año realiza su vigésimo novena temporada al frente de la Sinfónica de Flint. Fue Director Artístico de la Ópera de Bellas Artes de México, donde dirigió más de 30 producciones líricas. Condujo algunas de las orquestas más importantes del mundo y fue galardonado con el prestigioso Gran Prix de l'Académie du Disque Lyrique en varias ocasiones.
 
Homero Francesch nació en Montevideo donde se formó con Santiago Baranda Reyes. Gracias a una beca del Servicio Alemán de Intercambio Académico, en 1967 prosiguió sus estudios en Múnich con Hugo Steurer y Ludwig Hoffmann. Desde hace décadas reside en Europa donde desarrolló una brillante carrera. Ha dado conciertos en las principales ciudades europeas, Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia y América Latina. Destacan entre su numerosa discografía las grabaciones de todas las sonatas y conciertos de piano de Mozart. Impartió clases a solistas durante 33 años en la Universidad de las Artes de Zúrich.
 
La primera gran obra orquestal de Brahms fue el Concierto para piano en Re menor. Su proceso creativo duró varios años (1854-1858). Lo inició como una sonata para dos pianos, luego volcó el material en una sinfonía y finalmente moldeó las ideas en el Concierto. Las razones por las cuales su primera audición en Leipzig fracasó son las que hoy lo destacan: reflejan el enfoque de combinar en un mismo plano de importancia el piano y la orquesta; los pasajes técnicamente difíciles no son gratuitos, desarrollan el material temático de esta obra heroica.
 
Según una carta escrita por Richard Strauss, en su poema sinfónico Muerte y transfiguración (1888-1890) quiso “representar la muerte de una persona que ha ambicionado las más altas metas artísticas. (...) Llega la hora de la muerte y el alma abandona el cuerpo con el fin de encontrar la perfección más gloriosa en la eternidad del cosmos que no ha podido lograr en la tierra”. En 1890 Strauss dirigió el estreno en Eisenach, junto con su Burleske para piano y orquesta, también en primera audición.
 
En 1909, Hugo von Hofmannsthal escribió el libreto de la ópera de Richard Strauss que goza de más popularidad: “El caballero de la rosa”. Compuesta en 1910 dentro de la tradición mozartiana, la comedia se desarrolla en el ambiente cortesano de Viena, a mediados del siglo XVIII. El cineasta Robert Wiene convirtió en 1925 esta ópera en película, para la cual el compositor realizó una suite basada en la partitura original.