GASTRONOMIA | 10/01/2018

El Sabor Mapuche renovó la propuesta con el aroma de las tradiciones en Esquel

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Entre el 5 y el 7 de Enero en Casa de Piedra Nahuelpan, sobre la Ruta 40, a 15 kilómetros de Esquel, en la provincia del Chubut. Se desarrolló este singular evento gastronómico-cultural. El Sabor Mapuche renovó la propuesta con el aroma de las tradiciones ancestrales y con la participación de grandes chefs de la Patagonia.

Bajo la premisa de “Kürruf” (viento en lengua mapuzungun), Sabor Mapuche propuso una experiencia única y diferente, donde se pudo disfrutar de la gastronomía ancestral mapuche-tehuelche a través de los sabores que vienen acompañando varias generaciones, fusionada con la cocina regional patagónica.
 
Sobre la Ruta 40 en casa de piedra Nahuelpan, de la comunidad Mapuche, se realizó esta renovada propuesta gastronómica-cultural de primera línea, con la participación de destacados chefs de la Patagonia Argentina, quienes aportaron toda su sapiencia para darle una identidad indiscutida a la cocina regional.
 
Durante el festival el visitante pudo reencontrarse con un comedor campero, artesanos, productores, clases de cocina, desafío de asadores, y artistas locales y nacionales. La gran voz patagónica “Rubén Patagonia” cerró las jornadas del 6 y 7 de enero, para redondear un evento donde los cinco sentidos se sintieron muy complacidos.
 
Particularmente, en esta tercera edición, el Comedor Campero contó con una carta renovada, donde los chefs Sebastián Ríos y Alexis Martin, junto a los cocineros Yanina Nahuelpan y Laureano Ríos realizaron platos con la utilización de carnes de cordero y chivo. Platos como Kuranto tradicional o a la Olla, Salchichas de Cordero, Kofke cordero, Katutos y Asados acompañaron cada jornada. Ensaladas con hierbas de nuestra zona. La frescura de jugos naturales de manzana y frutas de estación.
 
Sabor Mapuche es un festival donde se realizan productos con técnicas ancestrales, pero no se trata solo de sabores, sino que además la propuesta está acompañada de simbología mapuche y de la lengua madre, el mapuzungun. Un festival con identidad propia que en su tercera edición elevó una vez más “la voz de la tierra” y fomentó la continuidad de una cultura milenaria.