Diario Digital de Negocios en Turismo
COLUMNISTA LIC. ALEJANDRO LARA | 16/03/2017

Olavarría y la hipertrofia del destino

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A propósito de los recientes acontecimientos en Olavarría, en ocasión del frustrado recital del Indio Solari, sale nuevamente a la luz una temática recurrente en los planificadores turísticos: la hipertrofia del destino.

En los diarios y programas de televisión podemos escuchar que el predio elegido “La Colmena” está preparado para albergar 150 mil almas, y que en el recital había mucha más gente que la que puede soportar ese espacio.
 
Se dice que en el contrato esperaban la llegada de 200 mil personas e, incluso, el propio intendente, en una entrevista, se jactaba de superar esa cifra.
 
Ahora bien, más allá de la tragedia que hasta el momento se cobró dos vidas y decenas de heridos y más allá de las responsabilidades del caso, lo cierto es que hasta un principiante en las técnicas de planificación sabe que la llegada de miles de “ricoteros” iba a hacer colapsar a la ciudad.
De acuerdo con información del INDEC (2010) el partido de Olavarría cuenta con 111.708 habitantes, de los cuales 89.721 personas residen en la ciudad cabecera.
 
Es decir, queda claro que con la llegada del público al recital, la ciudad estaría en situación de hipertrofia. 
¿Pero qué queremos decir cuando hablamos de hipertrofia del destino? Es cuando el equipamiento y recursos de una ciudad quedan sobrepasados con la llegada de visitantes, sea por un recital (como el caso que nos ocupa) o por turismo.
 
Por otra parte, el hecho de que una ciudad triplique sus habitantes durante un breve periodo de tiempo puede ocasionarmás contaminación. El razonamiento es sencillo, más personas viviendo en un lugar, más residuos generados y más contaminación para la ciudad.
Es un error bastante frecuente que un municipio implemente un plan de comunicación turística, sin considerar las otras variables intervinientes en la puesta en valor de un lugar y su planificación, con sus consiguientes resultados negativos. Por ejemplo, que a propósito de la comunicación de un evento como puede ser una fiesta popular, un torneo deportivo, etc., la capacidad de alojamiento quede saturada y que, ni siquiera las casas particulares alcancen para satisfacer la demanda de turistas.
 
Que los establecimientos gastronómicos no puedan cubrir las necesidades de la gente y que la oferta de productos de primera necesidad como ser medicamentos, alimentos y servicios quede colapsada y no pueda satisfacer las necesidades básicas.
 
Eso ocurrió en Olavarría, no solo “La Colmena” no estaba preparada para recibir a tantas personas, sino que tampoco el sistema de transporte y combustible, como así también su infraestructura resistieron el “aluvión” humano.Incluso, hasta dos días después de la tragedia, había gente deambulando por la ciudad y jóvenes perdidos,  buscados desesperadamente por sus familiares, hecho que motivó la intervención de la provincia. 
Desgraciadamente la hipertrofia que sufrió Olavarría, producto de la inconciencia, falta de previsión, corrupción y codicia,dejó un sabor amargo de un espectáculo que debió ser una fiesta.