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FLORALIS GENERICA | 16/06/2015

Un ícono de Buenos Aires vuelve a brillar con la iluminación de Philips

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Se rehabilitó la Floralis Genérica, la imponente escultura con forma de flor situada en la Plaza de las Naciones Unidas. Philips instaló luminarias en la estructura y la fuente de la flor para crear una iluminación dinámica que se refleje en la escultura y resalte su imponente figura.



Philips colaboró en la restauración de la icónica escultura Floralis Genérica -situada la Plaza de las Naciones Unidas de la Ciudad de Buenos Aires- con la más avanzada tecnología LED.

Con luces a prueba de agua y una gran variedad de efectos de colores, Philips instaló luminarias, tanto en la estructura de la flor como en la fuente, para crear una iluminación dinámica que se refleje en la escultura y resalte su imponente figura, a la vez que represente el estado de ánimo de la Ciudad de Buenos Aires.

Para lograr este objetivo, Philips colocó luminarias ColorReach Powercore y ArchiPoint iColor Powercore RGB en los extremos inferiores de cada pétalo y en el centro de la escultura; y en cada uno de los cuatro pistilos de la Floralis. Gracias a la tecnología RGB, todo este sistema de iluminación podrá ser controlado de manera remota por una computadora y crear los más dinámicos efectos de luces.

En línea con el cuidado del medioambiente, Philips ha seleccionado una solución sustentable para iluminar la Floralis Genérica de manera eficiente gracias a los beneficios de la iluminación LED: bajo consumo, larga vida útil y bajos costos de mantenimiento.

“En Philips nos esforzamos por entregar innovaciones relevantes para la Ciudad y la gente que habita en ella, creando así soluciones de iluminación que transformen las ciudades y mejoren la calidad de vida de las personas. Hoy, con una nueva tecnología de iluminación LED, le ponemos color y movimiento a la Floralis Genérica, para hacer de Buenos Aires una ciudad más bella y habitable“, expresó Gustavo Verna, CEO de Philips.

Con 23 metros de alto y un peso de 18 toneladas, la Floralis Genérica fue donada a la ciudad de Buenos Aires en el año 2002 por el arquitecto argentino Eduardo Catalano. Ubicada sobre la avenida Figueroa Alcorta en la Plaza de las Naciones Unidas, se trata de una gran flor realizada en acero inoxidable con seis pétalos que abren y cierran con la luz solar. "Es una síntesis de todas las flores y es a la vez una esperanza que renace cada día al abrir", solía decir Catalano.